Benjamín Prado, Dylan Madrileño

19.01.2013 01:22


     Un día cualquiera, quizás fuera lunes, un chaval que a sus 17 años estudiaba COU repleto de sueños, de repente sintió un fuerte vértigo en sus huesos al oír una guitarra y una voz saliendo aquella tarde de su vieja radio, Bob Dylan era el delincuente que cantaba.   
 
     Tras sufrir este hechizo tan embrujado se interesó de manera brutal e inesperada por la creación de historias a golpe de tinta. Su profesor de literatura al ver su adicción creciente por los versos le recomendó los que para él eran los dos mejores libros poéticos escritos en castellano, Poeta en Nueva York de Federico García Lorca, y Sobre los Ángeles de Rafael Alberti. Este chico pre-adulto al conseguir rápidamente en la única librería que existía en Las Rozas los dos ejemplares, llegó a casa, entró en su cuarto, los abrió, los olió, y al leer el huracán de poemas que se escondían tras la portada se cayó de espaldas. No podía concebir cómo las palabras encadenadas de aquella manera tan extraña pudieran encender volcanes y llover océanos, no podía describir la sensación de sentir mil estrellas fugaces arañando sus pupilas.     
    
     Y otro día cualquiera, quizás fuera sábado, tras la comida familiar copiosa y alegre, el padre de este aprendiz de poeta le mandó ir al bar de la esquina a comprar una barra de helado. El chico cumpliendo con su obligación de hijo, bajó a la calle y paso a paso cruzó los cincuenta metros que le separaban del bar. Y cuál fue su sorpresa, la bendita sorpresa, que el hilo invisible del destino hizo que sentado en aquella acera se encontrara un señor muy raro llamado Rafael Alberti.    
     
     Y fue ahí, en ese momento, en ese preciso instante, donde este chaval pre-adulto que estudiaba COU comenzó su amistad con aquel genio quedando bautizado para siempre por las letras y pasándose a llamar para todos Benjamín Prado.

 
     Y haciendo un repaso a su bibliografía, un servidor, Roberto B. Gallego, vergonzoso y humilde, tras tener la pasada tarde el privilegio de conversar con él, después de un buen apretón de manos le regaló este soneto envuelto en un gracias:

 

 

 

Prado de anónimas ciudades, de nubes enteras.

 

Prado de luz verde mar y vientos iceberg.

 

Rompe canciones al alba, nace primaveras

 

a la sombra de un ángel llamado Rafael.

 

 

Prado de nieve vacía, de selvas y aceras.

 

Prado lleno de Sabinas y Carmens Laforet.

 

Un pistolero zurdo que dispara escaleras

 

creando un puente aéreo del Infierno al Edén.

 

 

Prado que regala cobijos contra la tormenta,

 

que nos arropa contra las fiebres del mañana,

 

que nos calienta con su cielo color miel.

 

 

Prado de vivencias a cámara lenta,

 

de personajes muy vivos, marea humana,

 

de operación Gladio, tinta y papel.

 

 

 

 

. ICEBERG _ POESÍA 2002

. ROMPER UNA CANCIÓN _ ENSAYO BIOGRÁFICO DE LA COMPOSICIÓN DE CANCIONES DEL DISCO VINAGRE Y ROSAS JUNTO A JOAQUIN SABINA 2009

. A LA SOMBRA DE UN ÁNGEL (13 AÑOS CON ALBERTI) _ MEMORIAS 2002

. LA NIEVE ESTÁ VACÍA _ NOVELA 2000

. CARMEN LAFORET _ BIOGRAFÍA 2004

. NUNCA LE DES LA MANO A UN PISTOLERO ZURDO _ NOVELA 1996

. COBIJO CONTRA LA TORMENTA _ POESÍA 1995

. MAREA HUMANA _ POESÍA 2006

. OPERACIÓN GLADIO _ NOVELA 2011